miércoles, 22 de octubre de 2014

Halloween Brownie (Double chocolate brownie)

  Las últimas semanas han resultado especialmente estresantes, tanto, que no ha sido una cuestión de falta de tiempo (que tampoco es que me sobre) sino de falta de ganas, falta de ganas de entrar en la cocina para hacer algo más que lo del día a día (que no es poco). Es por eso que llevo ya un tiempo sin publicar nada.


  Tras un plácido verano, me encontraba con las pilas cargadas, con ganas de comenzar el nuevo curso con alegría. Pero nada más comenzar septiembre me robaron todas esas ilusiones y buenas intenciones, y consiguieron que mis pilas perdieran toda su energía. La situación que se vive en el trabajo, y las malas intencionadas palabras de alguna madre de la clase de uno de mis hijos hicieron que me pusiera guerrera en un pis-pas. Y con este estado de ánimo llega lo del ébola, y ya se me cae el alma a los pies cuando escucho a un consejero impresentable decir barbaridades (y mentiras) acerca de una compañera; como si nuestra profesión no tuviera ya bastante, va este hombre y suelta "chalauras" (como se dice por aquí) y va la gente y se las cree, y sigue la cadena por twiter y por facebook, con algunas personas comentando otras tantas "chalauras".


  No voy a dar una disertación sobre lo bien o lo mal hecho de los protocolos, ya he dejado muy clara mi postura en facebook para los que me conocéis. A mí lo que me da verdadera pena es lo poco reconocida que está aquí nuestra labor, mientras que en EE.UU. la enfermera es una heroína, aquí es una mentirosa imprudente. Trabajando nos encontramos de todo, gente que desconfía de nosotras y nos critica, y personas que te dan las gracias con cada gesto y con cada palabra (de ésto menos, todo hay que decirlo), pero con todo y con eso y con la falta de medios que nos encontramos en los últimos tiempos, como la mayoría hacemos lo que más nos gusta, pues sacamos el trabajo hacia adelante con un único objetivo, el bienestar del enfermo.


  No sé si entenderéis o no mi ausencia de ganas de ponerme a preparar un dulce, pero yo que soy de esas personas que somatiza mi estado de ánimo, pues tras una semana dura con un herpes labial, con un orzuelo, y alguna migraña, decidí que en vez de dejarme llevar por los acontecimientos debía ser yo la que llevara las riendas, y que mis niños que no tenían culpa de nada se estaban quedando sin los pastelitos de mami. Así que me puse a buscar entre mis herramientas reposteras y di con estos moldecitos para esqueletos, sólo faltaba encontrar un buena receta de brownie, y me encontré con ésta que os propongo, muy jugosa y con un intenso sabor a chocolate, ahí va:

  Ingredientes:

* 120 gr. de chocolate con leche.
* 120 gr. de chocolate sin azúcar.
* 180 gr. de mantequilla sin sal, cortada en trozos.
* 250 gr. de azúcar (para lo que les guste más dulce, se puede subir hasta 300 gr.).
* 2 huevos grandes y una yema.
* Una cucharadita de extracto de vainilla.
* 100 gr. de harina común, para todo uso.
* 1/4 de cucharadita de sal marina.


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 175ºC. y preparamos nuestro molde rociándolo con spray desmoldante.

- En un recipiente apto para microondas, combinamos ambos chocolates (cortados en trozos) y la mantequilla, y como siempre, a temperaturas bajas y tiempos cortos, vamos derritiendo el chocolate, recordad siempre remover bien  entre esos tiempo de microondas. Siempre podéís optar por el baño María, como más os guste.

- En el vaso de batidora mezclaremos los huevos y el azúcar a velocidad media-alta, hasta conseguir que quede una masa sueva y gruesa, aproximadamente nos llevará como unos 3 minutos. Agregamos el extracto de vainilla y batimos de nuevo hasta que se integre.

- Agregamos ahora la mezcla de chocolates y con una espátula revolvemos con movimientos envolventes hasta que quede todo bien mezclado.

- Para finalizar con la masa, añadimos la harina y la sal, y continuamos con nuestros movimientos envolventes, asegurándonos que los ingredientes queden bien integrados.

- Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante 40 minutos.

- Pasado ese tiempo, retiramos del horno, dejamos enfriar unos 5 minutos antes de desmoldar,para dejar que se termine de enfriar sobre una rejilla.


  Los esqueletos están hechos con chocolates tipo candy melts, aunque no son de esta marca, los naranjas con uno que compré en el Aldi, muy recomendable, por su calidad, por su precio y por su sabor. El verde es de la tienda Casa, no me gusta tanto, pero sirve para sacarte de un apuro, la verdad.


  La casa ya está decorada para la ocasión, ya sé que aún falta, pero a los peques les encanta pasar y ver cómo queda todo, y a mí también, no os voy a engañar, a ver si se me ocurre alguna cosilla más de aquí al día señalado. Un besote enorme.

viernes, 22 de agosto de 2014

Peach & Strawberry Rustic Tart (Pastel rústico de melocotón y fresa)

  Ya vamos acabando el veranito, y es que aquí, una vez que acaba la feria solemos decir que "el verano está echao", y como estamos en el último fin de semana de feria, pues eso, que se va terminando lo bueno. y por eso, pensando en lo poco que nos queda de disfrutar de una de las maravillas de esta época que son las frutitas, me decidí a hacer esta costrata, rustic pie, gallete, o como quiera que le llamen por ahí.


  Es muy fácil de hacer, yo en este caso preparé la masa, pero igualmente la podemos comprar hecha y entonces ya es que es un pis-pas. Muy sabrosa y vistosa, así que si tenéis un compromiso inesperado y no podéis pasar horas en la cocina es ideal para quedar como una reina.


  Tenía pensado usar solamente melocotones, pero resultó que tenía unas fresillas por ahí perdidas en el congelador, un restillo de nada, y se me ocurrió que estaría bien aprovecharlas, y ha sido todo un acierto, porque han aportado mucho color y sabor.


  Ingredientes:

  Para el relleno:

* 3 melocotones.
* 150 gr. de fresas.
* 2 cucharadas de extracto de vainilla.
* El jugo de un limón.

  Para la masa:

* 200 gr. de harina de repostería.
* 100 gr. de mantequilla.
* 1 huevo.
* 50 gr. de azúcar glas.
* Una pizca de sal.

  Para el montaje final:

* 150 gr. de azúcar morena.
* 2 cucharaditas de canela molida.
* 1 pizca de nuez moscada molida.
* 2 cucharadas de nata para montar.
.

  Preparación:

  Del relleno:

- Pelamos los melocotones y los cortamos en rebanadas junto con las fresas.

- En un bol los mezclamos bien con el jugo del limón y el extracto de vainilla, y dejamos macerar durante al menos un par de horas.

  De la masa (en Thermomix):

- Echamos en el vaso de la Thermomix la harina, después la mantequilla cortada en dados y fría, el huevo, el azúcar y la sal..

- Batimos a velocidad 4 durante 15 segundos.

- Retiramos la masa del vaso y hacemos una bola con ella.

- La envolvemos en film transparente y la dejamos reposar en el frigorífico durante una hora.

  Del montaje final:

- Una vez pasado el tiempo extendemos la masa, rellenamos, doblamos los bordes hacia adentro, con esmero para que no se rompa.

- Con una brocha pintamos los bordes con la nata, y espolvoreamos con la mezcla de azúcar y especias tanto sobre el relleno como sobre los bordes.

- Horneamos con  horno precalentado a 180ºC durante unos 50 minutos, los bordes deben quedar dorados y crujientes.

- Servimos aún templado.


  Bueno, ¿qué os ha parecido?, espero que os haya gustado, en casa nos ha encantado a todos, fijaos que el trocito que corté para la foto iba a menos y si me descuido casi tengo que cortar otro para poder hacerle fotos.

  Pues esto es todo por hoy. Disfrutad del finde. Besotes.

sábado, 16 de agosto de 2014

Cherry & Yogurt Tart (Tarta de cereza y yogur)

  Pues regreso con otra receta fresquita fresquita y sencilla sencilla. Son las ideales para este mes, por un lado porque lo que apetece es algo ligero y refrescante, y por otro porque no nos llevan mucho tiempo en la cocina.

  Yo ahora que tengo a los peques en casa, prefiero pasar más tiempo con ellos que frente a los fogones, y es que el tiempo pasa volando y en nada me encuentro de nuevo llevándolos y recogiéndolos del cole, y ellos los pobres haciendo deberes, trabajos y estudiando. Así que hay que aprovechar el tiempo y disfrutarlo.


  Y este postre lo han disfrutado, sí, y de lo lindo. Si hasta Rafa dijo: "Mami, no quiero comer nada más para que no se me quite el sabor de la boca"..., después se le olvidó claro y le pudieron sus ganas de cenar...jajaja, pero creo que sirve para que os hagáis una idea de lo rico que está.


  Me encontré con esta receta de casualidad en algunos blogs americanos y decidí prepararla, aunque con algunas modificaciones, vamos, a mi manera.


  Ingredientes:

* Una lámina de hojaldre fresco (en la receta original, la base era de galletas trituradas y mantequilla).
* Una lata de leche condensada (de unos 400 gr. era la que yo usé).
* 500 ml. de yogur (yo utilicé yogur griego).
* 1 Kg, de cerezas deshuesadas. Yo las cociné con un par de cucharadas de azúcar y un chorrito de vinagre de Módena, por eso necesité el kilo, pero en la receta que encontré las usaba enlatadas, y también se recomendaban al natural con una gelatina roja (del sabor que prefiráis) por encima, eso ya a vuestro gusto.


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 180ºC.

- Forramos nuestro molde con la plancha de hojaldre  como necesita muy poco tiempo de cocción la horneé durante unos 15 minutos para que después no se quedara cruda. Recordad que para ello la pinchamos con un tenedor y le ponemos unos garbanzos a modo de peso por encima, para que no levante.

- En un bol mezclamos la leche condensada con el yogur y vertemos la mezcla sobre la lámina de hojaldre en el molde.

- Horneamos durante 15 minutos.

- Tras haberlo horneado, refrigeramos durante al menos un par de horas.

- Cubrimos con nuestras cerezas, de la manera que más nos guste, bien cocinadas, enlatadas, frescas, etc

Y ya tenemos listo nuestro pastel.


  Ya veis que no os engaño, muy facilito y muy rápido, con poco tiempo de cocción e ingredientes muy sencillos. 

  La textura viene a ser como la de un pastel de queso pero con un sabor diferente, para que os hagáis a la idea. Y es de esos dulces que se deshacen en la boca y al masticar las cerezas se convierte en una mezcla deliciosa.


  Pues lo dicho, animaos, porque no os va a decepcionar nada nada. Feliz finde y besotes.

lunes, 11 de agosto de 2014

Melon Mousse (Mousse de melón)

  Pues por aquí de nuevo, con otra recetilla con yogur, y esta vez sí, con fruta de temporada. Aunque muy simple da unos resultados fantásticos por su sabor y textura, y vamos a reconocer que con estas temperaturas que tenemos por aquí, no apetece pasarse horas en la cocina, pero eso no quiere decir que no podamos sorprender a los nuestros con algo nuevo.


  Así que es una receta ideal, no requiere muchos ingredientes, ni muchas elaboraciones, ni siquiera mucho tiempo, no tenéis excusa para no prepararla.


  Los que me seguís a través de mi Facebook personal sabéis que llevamos un verano ajetreado, sin parar mucho en casa, y con todo y con eso, saco ratillos para preparar estas recetas tan sencillas.


  Ingredientes:

* 2 sobres de gelatina sin sabor.
* 3 cucharadas de zumo de limón.
* 4 tazas de cubitos de melón maduro.
* 1 cucharada de azúcar.
* 1 taza de yogur de limón.


  Preparación:

- En una cacerola pequeña espolvorear la gelatina sobre el zumo de limón, y dejar reposar 1 minuto aproximadamente.

- Calentar entonces a fuego lento, revolviendo hasta que la gelatina se disuelva por completo.

- En una licuadora, o procesador de alimentos, combinar la mezcla de gelatina, el melón, y el azúcar, procesándolo hasta que quede suave.

- Pasar a un bol y revolver con el yogur.

- Repartir la mezcla en recipientes individuales y dejar enfriar hasta que esté firme.


  Y sólo nos basta con escoger unos cuencos bonitos y algún toque de fruto rojo para darle una apariencia estupenda. Para colmo es la manera perfecta de combinar lácteos con frutas, que al menos a mí, siempre me da la sensación de que me falta alguno de los dos.


  Pues ala, nueva receta  presentada, espero que os guste. Besotes.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Frozen Yogurt (Helado de yogur)

  Ya os dije que volvería con una receta de helado, es de yogur, que últimamente con estos calores me ha dado por probar recetas fresquitas con yogur y con frutitas de temporada, en este caso, sólo es yogur natural, pero ya sabéis que se puede combinar con las frutas que más os apetezcan, o con frutos secos, yo tengo ganas de probar variantes, pero en principio os presento la receta básica, que además es muy sencilla y requiere de unos ingredientes nada complicados.


  Ingredientes:

* 500 gr. de yogurt natural (yo lo he utilizado griego).
* 200 ml. de nata líquida (para montar, porcentaje de 36% de materia grasa).
* 80 gr. de azúcar (yo lo he cambiado por miel).



  Preparación:

- Mezclamos el yogur y el azúcar en el vaso de la batidora hasta que el azúcar se haya disuelto por completo.

- Batir la nata hasta que espese y añadirle el yogur con el azúcar, mezclándolo con la batidora.

- Verter la preparación en la heladera y dejarlo mantecar durante unos 25 minutos.

  Si no tenéis heladera no es problema, basta con meter la preparación en un recipiente en el congelador, se deja congelar durante unas 4 horas, sacándolo cada hora para batirlo.


  Como veis, la mar de sencillo, y la sensación de haberlo preparado en casa es estupenda, merece la pena probar. Como todo lo hecho en casa, da como más gusto probarlo ¿verdad?.


  Pues ya está, la entrada cortita, como la receta, en nada me paso por aquí de nuevo, que ya tengo otra recetilla riquísima, y también con yogur, nos vemos...Besotes.

viernes, 1 de agosto de 2014

Snickerdoodles & Ice Cream Sandwich

  Después de un mes sin publicar, disfrutando de mis merecidas vacaciones, pensé que era el momento de ponerme manos a la obra con algo que no fuera lo de todos los días, y aunque tengo varias recetas en la recámara pendientes de que me ponga con ellas, decidí comenzar con ésta, unas galletitas que hacía tiempo que deseaba preparar, sólo que estando en verano me pareció que rellenas con un poco de helado llenarían un poco más la vista y..., claro, el estómago, jejeje


  Sólo deciros que la elección no ha podido ser más acertada, porque además de que están requetebuenas, con el helado saben aún mejor, y la textura de la galleta es perfecta porque no absorben nada de la humedad del mismo. Cuando mis hijos las probaron dijeron: "Mami, eres la mejor", yo creo que siempre son los mejores jueces, así que si os vale de algo, ahí os lo dejo.



  Ingredientes:

* 2 tazas y  1/2 de harina.
* 2 cucharaditas de cremor tártaro.
* 1 cucharadita de bicarbonato sódico.
* 1/4 cucharadita de sal.
* 1 taza de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.
* 1 taza y 1/2 de azúcar.
* 2 huevos.
* 1 cucharadita de extracto de vainilla.
* 3 cucharadas de azúcar.
* 1 cucharada de canela.


  Preparación:

- Preparamos nuestras bandejas para hornear con papel encerado y las refrigeramos.

- En un bol mezclamos la harina, el cremor tártaro, el bicarbonato y la sal, reservamos.

- En el vaso de la batidora revolveremos la mantequilla y el azúcar hasta conseguir una mezcla pálida y esponjosa.

- Agregamos los huevos, uno a uno, batiendo bien entre ellos y teniendo cuidado de que queden todo bien integrado.

- Añadimos la vainilla y volvemos a batir.

- Vamos agregando poco a poco la harina , batiendo a  velocidad baja hasta que nos quede una masa homogénea.

- Envolvemos en film transparente y refrigeramos durante al menos 30 minutos (cuanto más frío esté, menos nos costará hacer las bolitas después).

- Precalentamos el horno a 175ºC-

- Mientras, mezclamos el azúcar y la canela en un bol pequeño.

- Hacemos bolitas con la masa y las revolvemos en la mezcla de azúcar y canela.

- Las colocamos sobre la bandeja de horno y horneamos durante unos 10-12 minutos.

  Como veis, son muy fáciles de preparar, y si ya para colmo las rellenáis con un buen helado vuestros familiares, amigos o quien quiera que sea que las prueben os harán la ola, garantizado.



  A ver si en unos días saco un momentín para poneros la receta de helado de yogurt que también he hecho hace poco, queda genial y delicioso. Besotes.

jueves, 26 de junio de 2014

Unas galletitas para despedirnos de los profes (cookies for teachers)

  Sí, ya se ha convertido en una tradición, así que como cada año mis niños fueron su último día de clase con este detallito para los profesores. Quienes seguís este blog, ya sabéis que desde hace unos años tenemos la costumbre de preparar unas galletitas para despedirnos.


  A veces tienen motivos escolares, otras no, pero lo que siempre llevan es un poquito de esfuerzo e imaginación por parte de los peques. Es algo que quiero inculcarles, lo de ser agradecidos quiero decir, por eso los hago implicarse cada año en este regalito.


  No es nada grandioso ni pretencioso, sólo son unos pastelitos en los que ellos plasman lo que les apetece, imágenes veraniegas sobre todo, que ya es lo que más les viene a la cabeza, pero también dibujan cosas que ellos y sus profes entienden perfectamente.


  Esta vez, la verdad es que daba un poco de pereza ir el último día, porque a algún lumbrera de la Junta de Andalucía se le ocurrió que un lunes era la fecha ideal para terminar, y así lo único que consiguen es que falten un montón de niños, pero yo soy de las que piensan que hay que cumplir hasta el final, sí, soy así de apretá, no lo puedo remediar.


  El caso es que ese día lo pasan la mar de bien, porque se limitan a jugar, a bañarse en la pisci, a ver películas,..., sí, todo muy estresante. Pero también es cierto que en ese ambiente tan distendido, los profes tienen la oportunidad de conocerlos aún mejor, y a los peques les pasa lo mismo.


  No tenía muy claro qué preparar este año (se me van acabando las ideas), las vi así por la red y me pareció una buena idea, y se me ocurrió que por qué no, darle ese toque de estar como arrancadas de la libreta, porque las veía así con todos los laditos rectos, o como mucho con los circulitos del achivador de anillas, pero cualquiera que tenga peques alrededor sabe que ellos las arrancan sin miramientos...jejeje


  Y a mis niños les encantó la ocurrencia, y así pasaron la mañanita del sábado, pintando galletas con sus rotus comestibles, y quieren que queden tan bien que a veces  se agobian un poco porque no saben qué pintar, aunque al final siempre les viene la inspiración.


  Aquí sólo os pongo unas pocas, aunque la verdad es que los pobres se lo curran un rato porque preparamos 12 galletas para cada profe, así que a cada uno le toca decorar 24, todo una reto para su imaginación, siendo todas diferentes.


  A los profes les suele encantar, y este año no ha sido menos, así que mis niños salen encantados pensando que sus maestros se llevan un buen recuerdo de ellos que podrán compartir con sus familias.


  Y por fin puedo descansar yo un poco también, se acabó lo de madrugar cada día, lo de preparar proyectos escolares, de estar pendiente de que no olviden este libro o el otro, de ayudarlos con los deberes,..., vamos que puedo respirar hondo y hacer todo aquello que nos apetezca porque el duro trabajo ha servido para algo, las notas han sido fenomenales. Besotes.

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