sábado, 19 de mayo de 2018

Coffee Liqueur Bundt Cake

  Hoy vengo a veros con este bizcocho tan tan rico que preparé hace unos días. Si os soy sincera, no sé de dónde saco las fuerzas para hornear y todo lo demás, los dolores de mandíbula están resultando insoportables, ahora estoy pensando en acudir a un maxilo, la férula de descarga que me recomendó mi dentista creo que me está haciendo aún más daño y ando realmente desesperada.


  Y con todo y con eso, intento continuar mi vida con la mayor normalidad posible porque quiero pensar que si no le doy importancia terminará dejando de doler. Sigo yendo a trabajar aunque haya momentos en los que me quiero morir, sigo haciendo las cosas de mi casa,  sigo intentando salir a la calle con mis hijos a dar una vuelta de vez en cuando, etc...y cuando no me ve nadie me escondo en un rincón y lloro, lloro mucho porque no le veo fondo a este pozo.


  Paso el día empastillada temiendo el momento en que mi estómago no resista más y aparezca cualquier día en mi propio servicio sangrando como una posesa por culpa de alguna úlcera que me haya provocado tanta medicación.

  Y así paso los días, no sé si todo esto es fruto de tanto sufrimiento pasado que tenía que salir en algún momento, no sé si tiene que ver con un corsé que me pusieron cuando era jovencita para arreglar mi cifosis y que lejos de hacerlo, lo ùnico que consiguió fue deformarme la boca...o si es todo un poco.


  Ingredientes:

  Para el bizcocho:

* 1+1/2 tazas de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.
* 2 tazas de soft light brown sugar ( si no la encontráis en la parte internacional de algún gran hipermercado, pues azúcar moreno normal).
* 1 taza de caster sugar o azúcar ultrafina para repostería (para esta no hace falta que vayáis a la parte internacional, ya la hay hasta de varias marcas, sino, pues, azúcar normal).
* 3 tazas de harina para todo uso.
* 1 cucharadita de sal.
* 1 taza de licor de café.
* 2 cucharaditas de vainilla en pasta.
* 5 huevos.

  Para el glaseado:

* 1 taza de azúcar glas (tamizada).
* 1-2 cucharadas de licor de café.
* 1-2 cucharadas de nata para montar.


  Preparación:

  Del bizcocho:

- Pre-calentamos el horno a 170ºc y engrasamos el molde que vayamos a usar, bien con mantequilla y harina, o tenéis la opción más cómoda que es la que yo uso, la del spray desmoldante.

- En el vaso de la batidora batimos la mantequilla junto con el azúcar a velocidad media-alta, hasta que obtengamos una masa suave y esponjosa, lo que nos llevará entre 3 y 5 minutos.

- Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo bien entre ellos, que vayan quedando todos bien incorporados. Hacemos lo mismo con la paste de vainilla.

- A velocidad baja añadimos la harina y la sal (previamente tamizados), poco a poco.

- Partimos la mezcla en dos mitades, y en una de ellas agregamos el licor de café. asegurándonos de que quede bien integrado en la masa.

- Ahora vertemos la mitad de la masa de vainilla, después toda la de licor de café y la mitad que nos queda de vainilla y removemos ligeramente con un cuchillo, haciendo remolinos.

- Horneamos durante 80-90 minutos, o como siempre, hasta que al insertar un palillo, este salga limpio, de hecho yo necesité unos cuantos minutos más para que quedara bien horneado.

- Retiramos del horno, dejamos reposar diez minutos en el molde, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos que termine de enfriar.

  Del glaseado:

- Mientras, preparamos el glaseado agregando todos los ingredientes en el vaso de la batidora. veréis que hay variaciones en cuanto a cantidades de licor de café y de nata, yo siempre empiezo de menos a más, si os queda demasiado espeso siempre es fácil añadir un poco más de ingredientes húmedos y dependiendo del sabor deseado podéis tirar más del licor o de la nata. Todo depende del resultado que queráis obtener en cuanto a textura y sabor.

- Sólo nos queda rociar sobre el pastel cuando esté completamente frío.

- Yo para rematar he echado un poco de virutas de chocolate, pero como siempre, eso a vuestro gusto.



  No están siendo meses fáciles, y me gustaría poder escribiros una entrada en la que os contara que mi vida es perfecta y que va todo de maravilla, pero no es cierto, y sabéis que a mí lo del postureo pues me gusta, pero lo justo. A ver, no os voy a subir una foto llorando al Instagram, entre otras cosas porque eso sí lo ven mis hijos. Este rollo del blog me lo dejan a mí y soy consciente de que no lo leen demasiados allegados, así que eso me da ese cuartelillo que necesito para poder desfogar. No espero muchos comentarios, como siempre, es más fácil comentar la entrada de alguien que os cuenta que todo es super-mega-guay y yo no soy así. En fin, que yo os sigo mandando muchos besotes a esos que seguís leyendo regularmente este blog y me encuentro la semana que viene con vosotros esperando poder contar algo más esperanzador.

lunes, 14 de mayo de 2018

Chocolate Magic Cake

  Hoy vengo con un pastel que me tenía intrigada desde hacía mucho, lo veía y lo veía por las redes pero no me decidía o no surgía el momento. El caso es que la semana pasada quería hacer algo que no fuera un bizcocho sin más pero que a la vez fuera rápido de preparar.


  Y me acordé de este pastel mágico o inteligente (lo llaman de las dos maneras). No iba a tener tiempo de hacer fotos porque quería llevar un trozo al trabajo, pero pensé que si gustaba pues lo repetía y ya está.


  Pues tanto gustó que aquí me tenéis con la repetición, y si gustó la primera vez, más aún ha gustado la segunda ya que reduje un poco el tiempo de cocción y la capa central ha quedado más cremosa que en la primera ocasión.


  No precisa de ingredientes raros, ni de mucho tiempo de elaboración y tampoco de horneado. Y encima es el tipo de pastel que más le gusta a mi peque, de chocolate y cremosito, así que aquí os dejo la opción.


  Hay veces que me encanta experimentar con cosas nuevas, otras veces me conformo con probar recetas populares y daros mi opinión al respecto para que os decidáis o no a probarlas en vuestras casas.

  Ingredientes:

* 110 gr. de mantequilla sin sal.
* 600 ml. de leche, tibia.
* 115 gr. de harina.
* 45 gr. de cacao en polvo.
* 4 huevos grandes, separadas yemas y claras.
* 4 gotas de vinagre.
* 210 gr. de azúcar glas.
* 2 cucharaditas de café espresso, sin azúcar.
* 1 cucharadita de pasta de vainilla.


  Preparación:

- Precalentamos el horno y engrasamos el molde (en mi caso el que he usado hoy es uno cuadrado de 20x20, así os saldrá con ese grosor).

- Derretimos la mantequilla y reservamos, dejando que se enfríe.

- Calentamos la leche y reservamos también, dejando que quede tibia.

- En un bol tamizamos juntos la harina y el cacao. Reservamos también.

- En el vaso de la batidora montamos con las varillas las claras con el vinagre hasta conseguir picos firmes.  Igualmente lo dejamos apartado para su posterior uso.

- Ahora en el vaso de la batidora batimos las yemas con el azúcar a velocidad alta hasta conseguir una mezcla ligera, pálida y esponjosa.

- Añadimos la mantequilla derretida fría, el café espresso y la vainilla y batimos de nuevo unos dos minutos a velocidad alta, hasta que nos quede una mezcla homogénea.

- Agregamos la mezcla de harina y cacao y batimos a velocidad media hasta que quede bien integrada.

- En este momento vertemos la leche y batimos otra vez, empezando a velocidad baja para ir subiendo hasta velocidad media y que nos quede bien incorporada.

- Con movimientos envolventes con nuestra lengua pastelera vamos incorporando 1/3 de las claras, después otro 1/3 y finalmente el 1/3 que nos queda.

- Vertemos en nuestro molde y horneamos entre 40-50 minutos, yo para obtener el punto deseado he necesitado exactamente 45 minutos. La primera vez lo dejé los 50 minutos y la capa de en medio quedó más compacta. Al sacarlo del horno debe tambalearse al moverlo como si se tratara de una gelatina, para que os hagáis una idea.



  Pues hala, nueva semana y nueva receta. De nuevo, reto superado y es que no es fácil pensar y traeros una receta diferente cada semana, pero de momento no cejo en el intento y ahí seguiré, a pesar de que esta semana ha sido durilla con mi dolor de neuralgia que se mezcla con el de la subluxacion de mandíbula, un cóctel fabuloso como podéis imaginar. Con todo y con eso os sigo enviando muchos besotes con mi boca dolorida y espero veros por aquí la próxima entrada.

domingo, 6 de mayo de 2018

Rice Cream Bundt Cake

  Pues es el día de las madres, así que felicidades para todas. Y es que una mami es una mami, y lo es para siempre, se trata de un un contrato fijo para toda la vida de amor infinito, no hay jubilación, ni festivos y tampoco vacaciones ni sueldo. Pero ahí está, lo firmamos con los ojos cerrados y llenas de ilusión.


  Y hoy para celebrarlo os traigo este bundt tan rico. Cuando fui a comprar me encontré un licor de crema de arroz y pensé que  quedaría genial en un bizcocho, y aquí lo tenéis, no me equivoqué ni un poquito. Todos los que lo probaron preguntaban cuál era el sabor y es después decían, pues el licor solo también tiene que estar bueno, y sí que lo está.


  En mi casa es que como nunca se acaba una botella de nada porque normalmente tomamos un poco un día de estos festivos y ahí se queda, así que yo le voy dando salida a todo con estas cosas, y así de paso, busco nuevos sabores para pasteles. Os dejo con la receta.


 Ingredientes:

* 1+ 1/2 tazas de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.
* 2 tazas de soft light brown sugar (como os digo, últimamente, no es difícil de encontrar en algún gran hipermercado, pero si no, pues azúcar moreno normal, del de toda la vida).
* 1 taza de caster sugar (esta ya lo podéis encontrar en más de un sitio y de más de una marca, es un azúcar muy fino que se disuelve muy bien, pero si no, pues azúcar blanco de siempre).
* 3 tazas de harina para todo uso.
* 1 cucharadita de sal.
* 1 taza de crema de arroz ( un licor que encontré en Mercadona, no es caro y da un sabor rico rico).
* 2 cucharaditas de vainilla en pasta.
* 5 huevos, a Tª ambiente.


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos l molde que vayamos a utilizar.

- En el vaso de l abatidora batimos la mantequilla junto con los azúcares a velocidad media hasta que nos resulte una mezcla suave, pálida y esponjosa, lo que nos llevará entre 3-5 minutos.

- Ahora agregamos los huevos, de uno en uno, batiendo bien entre ellos, asegurándonos de que queden bien integrados.

- En un bol tamizamos juntas la harina y la sal.

- Bajamos la velocidad y vamos añadiendo la mezcla de harina y sal.

- Por último añadimos el licor de crema de arroz y la pasta de vainilla y batimos bien hasta que nos quede una mezcla homogénea.

- Vertemos la mezcla en el molde y horneamos entre 80-90 minutos, o hasta que al insertar un palillo, este salga limpio.

- Dejamos reposar en el molde 10 minutos.

- Desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

  Yo lo he rematado con un glaseado hecho con una taza de azúcar glas tamizada, 3 cucharaditas de licor de crema de arroz y otras 2-3 cucharaditas de nata, ya dependiendo de lo espeso o clarito que queráis que quede. Basta con agregar todos los ingredientes en el vaso de la batidora y mezclar bien con las varillas.



  Pues por hoy ya está, que estoy cansadilla y no tengo muchas ganas de escribir. Ya tengo en la cabeza lo que voy a preparar hoy para hacerles una comida especial a mis chicos que se han portado mu requetebien con su mami hoy, y no sé si sacaré un ratillo para hacer otro bizcocho para el trabajo, así que os dejo para ponerme manos a la obra. Muchos besotes y hasta la próxima receta.

domingo, 29 de abril de 2018

Nutella Mousse Cake

  Qué semana tan ajetreada!!! Mira que me tocaban unos días de descanso en el hospi, que por cierto me hacían muchísima falta porque las últimas semanas la planta estaba fatal, con enfermos muy malitos y familias muy muy demandantes, que no nos vamos a engañar, lo hacen todo un poco más complicado.


  El caso es que estos días han sido un no parar porque tenía muchísimas cosas que hacer y creo que necesitaría otros cuantos días de descanso para recuperarme de nuevo. Aunque va a ser que no, así que mañana a volver a la rutina, al menos he dispuesto de esos días para sacar tantas cosas para delante, me conformo con eso.

  Eso sí, han sido días muy muy alegres a pesar de que el agua me llegara al cuello. Ha sido el cumple del peque de la familia y aunque agotadora, la jornada no pudo ser más completa. Lo mejor, además, fue lo que no teníamos previsto.


  Ha sido la semana cultural del instituto, como en todos y el chico presentó un vídeo hablando sobre su libro favorito. Pues bien, resultó ganador del concurso y recibió el premio ese mismo día. Me hubiera encantado verlo, porque a la vez que recibía el premio en el salón de actos todos los chicos que había allí le cantaron su cumpleaños feliz, se le encendió la carita de vergüenza pero a la vez se sintió tan contento recibiendo el cariño de todos...

  No podéis imaginar lo que supone todo esto para él, y es que en el colegio que estaba antes cada vez que presentaba un trabajo, por bueno que fuera recibía críticas por culpa de los celos y las envidias de los compañeros y de sus padres, y como encima, muchos de ellos pertenecían al clan o el clan quería que se uniera a su causa, pues se dedicaban a hundir a mi niño los propios profesores, lo que daba alas a los acosadores para que aún lo trataran peor.


  Ya sé que esto resulta difícil de entender, incluso de explicar, pero así era. Cisco presentaba un vídeo, y como los padres lo podían ver a través de una aplicación (tipo WhatsApp), pues empezaban a decir que si lo ayudaban sus padres, que eso no podía ser, etc..., cuando ellos los ayudaban igual o más, eso sí, mucho peor, sin obtener los mismos resultados y eso era lo que molestaba, así que los papis de tal o cual iban con esos cuentos y el profe empezaba a decir que quería vídeos sin efectos especiales y al final parecía que lo hubiera hecho fatal el pobre.

  Así que cuando este año una profe lo animó a presentarse a este concurso me alegré un montón por verlo de nuevo ilusionado y con ganas de hacerlo muy bien. Y encima no sólo sentir el reconocimiento, sino también el cariño de profesorado y alumnado ha sido para él lo mejor, así que bueno, que les den morcilla a los del Colegio El Romeral y a sus jornadas multidisciplinares (sí, lo suyo no se puede llamar semana cultural, como en cualquier centro, ellos son más finos) y a todos esos enchufados a los que aunque no valgan un pimiento les quieren dar puestos destacados en su ranking.


  Ingredientes:

  Para la placa de bizcocho:

* 4 huevos.
* 1 cucharada de extracto de vainilla.
* 110 gr. de azúcar.
* 110 gr. de harina.
* 1 cucharadita de polvo de hornear.
* 1/4 cucharadita de sal.

  Para la mousse de Nutella:

* 2 sobres de gelatina en polvo.
* 50 ml. de agua fría.
* 100 gr. de leche.
* 50 gr. de chocolate (con una concentración del 70%).
* 400 ml. de nata líquida.
* 2 claras de huevo.
* 15 gr. de azúcar.
* Un pellizco de sal.
* 2 cucharadas de cacao en polvo.

  Para la cobertura brillante:

* 80 gr. de gelatina en polvo.
* 120 ml. de agua.
* 300 gr. de glucosa (o golden syrup, o sirope de maíz, yo utilicé Golden Syrup).
* 300 gr. de azúcar.
* 150 ml. de agua.
* 200 ml. de leche condensada.
* 300 gr. de chocolate blanco.
* Colorante alimentario (si lo deseáis).



  Preparación:

  De la placa de bizcocho:

- En el bol de la batidora, con las varillas, batimos juntos loa huevos y la vainilla.

- Agregamos el azúcar poco a poco y batimos hasta que quede bien integrada.

- En un bol tamizamos juntos la harina, el polvo de hornear y la sal, vertemos en el bol de la batidora y volvemos a batir hasta que nos quede una mezcla homogénea.

- Vertemos la masa sobre la bandeja, extendiéndola bien.

- Horneamos durante 10-12 minutos en el horno precalentado a 180ºC.

- Una vez horneado, sacamos del horno y dejamos enfriar mientras vamos preparando la mousse.

  De la mousse de Nutella:

- En un bol pequeño hidratamos la gelatina con el agua y dejamos reposar.

- En un cazo echamos la leche con la Nutella y calentamos a fuego lento, revolviendo suavemente hasta que la Nutella quede bien disuelta.

- Retiramos del fuego y añadimos el chocolate bien troceado y removemos hasta que se funda con el calor que ya tenemos de la mezcla anterior.

- Añadimos la gelatina hidratada y volvemos a remover para que quede bien disuelta, reservamos.

- En el vaso de la batidora, con las varillas, montamos las claras con un pellizco de sal, hasta que nos queden picos blandos.

- Agregamos 1 cucharada de azúcar, volvemos a batir y ya la mezclamos con crema de chocolate que teníamos reservada con una lengua pastelera, con movimientos envolventes. Reservamos de nuevo.

- De nuevo, en el vaso de la batidora, con las varillas, montamos la nata bien fría con el cacao en polvo.

- Otra vez, con movimientos envolventes mezclamos la mezcla de nata con la crema de chocolate que teníamos preparada, que nos quede todo bien integrado.

- Vertemos la mezcla en el  molde, asegurándonos de que llegue a todos los rincones del molde. Colocamos la placa de bizcocho recortada y adaptada a las medidas del molde sobre la mousse.

- Cubrimos con film transparente y congelamos.

  De la cobertura brillante:

- Mezclamos 120 ml. de agua con la gelatina y la dejamos reposar para que se hidrate.

- Hervimos la glucosa (en mi caso, Golden Syrup), el azúcar y 150 ml. de agua.

- Retiramos del fuego y añadimos la gelatina y la leche condensada.

- Vertemos la mezcla sobre el chocolate y batimos con la batidora (yo después lo pasé por el colador para que quede una textura más fina).

- Añadimos el colorante que deseemos y mezclamos bien.

- Yo no he utilizado termómetro, pero hay que dejarlo enfriar lo suficiente para que alcance espesor pero no tanto como para que no quede pastosa al verterlo sobre el pastel. Así que en mi caso ha sido totalmente a ojo.

  Desmoldamos el pastel congelado y rociamos la cobertura brillante, ya sólo falta si queréis, poner alguna decoración, como el brillo dorado y las estrellas que yo le he puesto. 



  Mira que yo siempre he presumido de no ser rencorosa, pero tengo que reconocerlo y el otro día lo hablaba con una compi precisamente; y es que cuando veo injusticias tan grandes y tanta mala leche, me entra por dentro yo qué se qué que no puedo evitar sentir un gran rencor, es un dolor enorme que no se cura tan fácilmente. Solo espero que la alegría de ver a mis hijos tan a gusto hoy por hoy lo vaya curando todo y yo vuelva a ser al menos, parecida a la que era.

  Lo siento, porque no os he contado nada de la receta, pero necesitaba este desahogo. Ha sido la tarta para el cumple de mi chico, y rica no, riquísima, tanto que el cumple fue el viernes, era solo para nosotros cuatro nada más, y apenas quedan dos trocitos que se zamparán hoy. Y es que este tipo de tartas son las favoritas de Cisco. Sólo me queda enviaros muchos besotes, aunque hoy van especialmente dedicados a mi pequeñín, que se merece todo lo bueno que le ha pasado. Hasta la próxima entrada!!!

sábado, 21 de abril de 2018

Almond Amaretto Bundt Cake

  El bundt que os traigo hoy está buenísimo, buenísimo, buenísimo,...sí señor, muy rico. Y es que el otro día no tenía muy claro qué hacer para llevar al trabajo para acompañar el cafelito y tiré de esta receta y vaya acierto. Le encantó a todo el mundo, eso sí, todos preguntaban cuál era el sabor.


  Y es que cuando lo empezaron yo estaba terminando de preparar cositas en la sala de curas y las tenía a todas intrigadas...jajaja. En cuanto les dije de qué era, pues ya todas decían. "Ahhhhh...claro", pero hasta ese momento las tuve preguntandóselo.


  Esa noche fue regularcita, pero al menos nos endulzamos un poco con este bundt tan rico, y así pues esas noches se hacen un poquito menos pesadas, aunque eso sí, las ganas de acostarte cuando llegas por fin a casa note las quita nadie. y es que esto de trabajar de noche no está pagado, aunque muchos crean que nos llevamos una fortuna por ello.


  Ingredientes:

  Para el bizcocho:

* 1 taza de leche.
* 1 cucharada de vinagre blanco.
* 3 tazas de harina para todo uso.
* 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
* 1/2 cucharadita de sal.
* 200 gr. de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.
* 2+3/4 tazas de azúcar super-fina ( o caster sugar).
* 4 huevos.
* 1 cucharadita de vainilla en pasta.
* 2 cucharaditas de extracto de almendras.
* 1/4 taza de amaretto.

  Para el glaseado:

* 100 gr. de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.
* 1/2 taza de azúcar super-fina ( o caster sugar).
* 1/2 taza de light brown sugar (como os  digo normalmente, se puede conseguir ya con facilidad en grandes superficies, pero si no, pues azúcar moreno del de siempre).
* 1/3 taza de nata.
* 3 cucharadas de amaretto.


  Preparación:

  Del bizcocho:

- Pre-calentamos el horno a 170ºC y engrasamos  el molde.

- En un bol mezclamos la leche y el vinagre, reservamos.

- En otro bol tamizamos juntos la harina, el bicarbonato y la sal, Reservamos también.

- En el vaso de la batidora batimos juntas la mantequilla y el azúcar hasta que consigamos una mezcla pálida y esponjosa, a velocidad media-alta, entre 3-5 minutos.

- Ahora añadimos los huevos, unos a uno, batiendo bien entre ellos, que vayan quedando bien integrados en la masa.

- Agregamos ahora la vainilla en pasta y el extracto de almendra, volvemos a batir bien.

- Vamos incorporando la harina en 3 veces, alternando con la mezcla de leche y amaretto que teníamos reservada, comenzando y terminando con la harina.

- Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante unos 60-70 minutos, o hasta que al insertar un palillo, este salga limpio.

- Una vez horneado, dejamos reposar 10 minutos en el molde tras los cuales desmoldamos y dejamos sobre una rejilla.

  Del glaseado:

- En un cazo calentamos a fuego lento los azúcares y la mantequilla, revolviendo a menudo, hasta que quede suave.

- Agregamos la nata y el amaretto y continuamos cocinando a fuego lento durante unos 5 minutos revolviendo con frecuencia.

- Rociamos sobre el pastel.

  Este bundt se puede servir templadito, y si lo hacéis con el glaseado recién hecho es una delicia. Frío también está la mar de rico, así que ya como prefiráis.


  El caso es que este finde estoy de descanso y en un rato me voy de comida con algunos compis, así que me voy a despejar un ratín de las rutinas de siempre. eso sí, os dejo que antes quiero echarle un rato a un disfraz de Hermes que tiene que llevar mi hijo al insti para la semana cultural. Como veis, siempre tengo cosas para entretenerme. Muchos besotes y hasta la próxima entrada.

sábado, 14 de abril de 2018

Chocolate Tart

  Sólo os digo de la tarta que os traigo hoy que no me cundió nada, y es que desapareció en una mijita de ná. Me llevé la mitad al trabajo y la otra mitad la dejé en casa para mis chicos...un día duró...nada más. Yo no soy muy chocolatera, pero para los que les guste el chocolate esta tartaleta es una tentación difícil de resistir, hasta a mí que no soy muy fan del chocolate me pareció que estaba muy buena.


  Parece una receta muy complicada con tanto paso, pero os aseguro que en un ratillo está lista, solo lleva 20 minutos de horneado y después frío, así que en unas 3 horitas la tienes lista incluyendo sus tiempos de reposo.


  Mientras se enfría la corteza te pones con el relleno y para cuando terminas ya está fría, así que sólo queda verter el relleno y refrigerar un par de horas. Preparas tu nata montada con el cacao y las mangas con sus boquillas y sólo te queda decorar con ellas, que eso lo haces en nada.


  Ingredientes:

  Para la corteza:

* 80 gr. de harina de arroz.
* 60 gr. de harina de almendra.
* 45 gr. de cacao en polvo.
* 12 gr. de harina para todo uso.
* 50 gr. de azúcar.
* 1/2 cucharadita de sal.
* 85 gr. de mantequilla fría cortada en cubos.
* 1/4 cucharadita de sal.
* 45 gr. de chocolate con una concentración del 70%  finamente picado.

  Para el relleno:

* 270 grs. de nata para montar.
* 200 gr. de chocolate con una concentración del 70% picado finamente.
* 200 gr. de chocolate con leche picado finamente.
* 68 gr. de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.

  Para el topping:

* 200 ml. de nata para montar (yo la he usado vegetal).
* Caco en polvo sin azúcar.


  Preparación:

  De la corteza:

- Pre-calentamos el horno colocando la rejilla en el centro a 180ºC.

- En el vaso de la batidora echamos todos los ingredientes y mezclamos a velocidad media-baja hasta que queden todos los ingredientes bien integrados.

- Volcamos sobre el molde y presionamos firmemente con los dedos, primero por los bordes y finalmente por la base, procurando que quede uniforme.

- Horneamos durante unos 20 minutos, sacamos del horno y dejamos enfriar.

  Del relleno:

- En un cazo a fuego medio calentamos la nata hasta que esté a punto de hervir.

- Agregamos al cazo el chocolate y la mantequilla sobre la nata caliente, cubrimos con una tapadera y dejamos reposar durante 7-8 minutos.

- Terminamos de mezclar bien todos los ingredientes, conseguiremos una ganaché suave.

- Vertemos sobre la base ya fría y refrigeramos al menos durante 2 horas.

  Del topping:

- Montamos la nata bien fría.

- Y ahora es cuestión de gustos, por eso no os pongo cantidades de cacao. Vamos apartando partes de la nata montada y la colocamos en mangas pasteleras con su boquilla. Primero la nata sin más, y vamos agregando cucharaditas de caco en polvo para que vaya adquiriendo distintas tonalidades. Yo hice 4 partes y de la última con más cacao podéis ver que son menos y más pequeñitos para compensar los sabores y que quedara lo más equilibrado posible.

- Decoramos con cacao en polvo y ya está. Listo para comer!!!


  Pues otra semanita y otra receta, espero que os guste la de hoy. Yo llevaré hoy un bizcocho al trabajo para hacer la noche más dulce, ese ya os lo enseñaré otro día. Muchos besotes y hasta la próxima entrada.

sábado, 7 de abril de 2018

Condensed Milk Pound Cake

  Bueno, pues por fin os voy a enseñar el resultado de este molde que me regaló mi marido por nuestro aniversario. En cuanto vi las novedades que iba a traer Nordic Ware me quedé prendada de él. Y cuando mi marido ve que hay alguno que me gusta mucho se frota las manos porque ya tiene resuelto el regalo para el siguiente evento que tenga lugar.


  A él le gustaría que sacaran más novedades porque así tendría regalo asegurado desde los Reyes de un año hasta los del siguiente. Con todo y con eso, me va regalando modelos que no tengo, y yo me encuentro con el mismo problema de todo el mundo ¿Dónde los meto ya?


  Cada armario de mi cocina parece un tetris donde van encajadas las piezas con precisión, sobre todo para que se pueda cerrar la puerta y cada cierto tiempo me voy replanteando el orden de los mismos y voy reagrupando como mejor puedo.


  Ingredientes:

* 400 gr. de leche condensada.
* 4 huevos.
* 120 gr. de harina para todo uso.
* 1/2 cucharada de polvo de hornear.
* 50 gr. de mantequilla derretida y luego enfriada.


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos el molde.

- Colocamos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y mezclamos hasta que queden todos bien integrados resultando una masa homogénea.

- Vertemos en el molde y horneamos durante 30-40 minutos, o hasta que al insertar un palillo, este salga limpio.

- Una vez horneado dejamos reposar 10 minutos en el molde par luego desmoldar y dejar que se enfríe sobre una rejilla.



  El caso es que me encanta comprar cacharros para cocinar y para la mesa, y no puedo evitar seguir las novedades que surgen por internet para apuntarme las que más me gustan. Ya lo sé, no tengo arreglo, así que ahí estoy, como siempre, pensando en una nueva receta, en un nuevo escenario y en cómo hacer que el montaje de las fotos quede chulo y original. Así que ahí seguiré dándole a la cabeza hasta la próxima entrada. Muchos besotes.

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