jueves, 27 de abril de 2017

Dead Pool Cookies

  La de hoy es una entrada dedicada a una personita muy especial que me tiene robado el corazón desde hace exactamente 12 años. Sí, justamente hoy hace 12 años que nació mi pequeñín, que seguirá siéndolo siempre aunque ya esté un poquito más alto que yo.


  Me siento tan orgullosa de él..., y es que aunque con su corta edad haya tenido que pasar momentos muy complicados ha demostrado una fortaleza que aún me asombra. Puede que os sorprenda a quienes leáis estas palabras pero por desgracia mi hijo ha sufrido bullying en el colegio y no es que haya sido algo reciente. Ha sido de manera intermitente, dependiendo mucho de los profesores que tocaran cada curso, lo peor ha sido cuántos lo han consentido e incluso promovido.


  Y mira que yo admiro a los profes, me parece que son una figura de vital importancia en la vida de un niño, o acaso no sois capaces de recordar independientemente de la edad que tengáis a aquel profesor que os dio ejemplo, que sabía enseñar, que os animaba. Y tampoco somos capaces de olvidar a aquellos con los que las clases se hacían eternas o incomprensibles, que nunca tenían una palabra amable y que eran excesivamente estrictos en algunos aspectos.


   Mi chiquitín ha sufrido mucho y nos ha demostrado una madurez que nos ha dejado con la boca abierta muchas veces. Con lo difícil que se lo han puesto siempre ha sabido mantener la calma, aunque fuera el más grande de la clase, no recurriendo nunca a la violencia física. Ha dejado pasar el tiempo y ha encontrado un grupo de amigos de los buenos, de esos que se llevan siempre en el corazón. No ha importado que alguien se cebara con él en sus momento más vulnerables, nunca le ha cerrado las puertas a nadie. Y sabéis lo que más me impresiona? Su capacidad no sólo para perdonar, sino para olvidar, lo más difícil.


  A su padre y a mí se nos cae la baba con él porque es cariñosísimo y muy muy tierno, sus abrazos te hacen sentir único. Y lo que nos reímos con él, cómo a veces con su rostro tan serio puede tener esas caídas tan graciosas.


  Y sus aspiraciones, cada "x" tiempo va cambiando de vocación, que pueda recordar ahora mismo ha querido trabajar de mayor siendo dependiente de una tienda de Lego, estudiar historia, trabajar en Disney en Orlando..., y lo último es que quiere ser director de cine. A ver en qué terminamos.


  En fin cielo, que te queremos con locura toda la familia, que sigues siendo la alegría de la casa a pesar de los pesares y mucho ánimo tesoro, estamos acabando el curso y hay que hacer un último esfuerzo para acabar Primaria, así el curso que viene podrás ir al instituto con tu hermano y vivir una nueva y mejor experiencia.


  Te tenemos preparado un día con muchas sorpresas, así que espero que para ti resulte inolvidable, Muchos besotes cielo!!!

viernes, 14 de abril de 2017

Torrijas de café y Baileys

  Pues vamos con la última receta de torrijas que he preparado esta Semana Santa y ha sido mi favorita. Las torrijas quedan con un sabor intenso y fantástico, así que no me queda otro remedio que recomendarlas.


  Este año no habrá receta de Pascua porque esos días estaré muy ocupada con un reencuentro muy especial que ya os contaré, sólo deciros que ando muy emocionada con toda esta historia.


  Como os conté en la entrada anterior todas las torrijas que he preparado han caído una detrás de otra, no queda ni una. Así da gusto hacer platos, viendo cómo caen enteritos.


  Ingredientes:

* Una taza de leche.
* Cáscara de limón.
* Rama de canela.
* 1/2 taza de café espresso intenso.
* 4 cucharadas de Baileys.
* 2 huevos.
* Aceite vegetal para freír.
* Azúcar y canela para rebozar las torrijas.


  Preparación:

- Por un lado calentamos la leche con la rama de canela y la cáscara de limón hasta que hierva. Una vez infusionada la leche retiramos del fuego y dejamos enfriar.

- Preparamos el café y dejamos enfriar también.

- Una vez estén frío ambos los mezclamos y agregamos bien el Baileys, que quede todo bien integrado.

- En otro bol batimos los huevos.

- Preparamos otro bol con el azúcar y la canela.

Vamos pasando las rebanadas de pan primero por la mezcla de leche, café y Baileys y después las mojamos en el huevo y cuando el aceite esté bien caliente las freímos a fuego medio-alto hasta que estén bien doraditas.

- Las pasamos a un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y aún calentitas las pasamos por el azúcar con canela.



  Pues ya tenéis la receta; bueno, en realidad varias, y es que este año me he inflado a preparar torrijas. A ver si preparáis alguna y me contáis vuestras impresiones. Muchos besotes y hasta la próxima receta.

martes, 11 de abril de 2017

Torrijas Crême Brûlée

  Este año he preparado unas cuantas tandas de torrijas, y os puedo asegurar que vuelan, así que no deben estar saliendo muy malas...jajaja.


  Las de hoy son horneadas, una versión diferente y aunque debo confesar que no son las que me han gustado, pues también están muy ricas. De hecho ha habido a quien le ha gustado más esta forma de prepararlas, y es que sí que es verdad que resultan más ligeras.


  Lo mejor en este caso es esa capita de azúcar caramelizada que veis por encima, y si al servirlas las rocías un poco con azúcar glas...ummm...buenísimas.


  Ingredientes:

* 6 huevos.
* 2 tazas de leche.
* 1/2 taza de nata.
* 1 cucharadita de extracto de vainilla.
* 2 cucharadas de jugo de naranja.
* 1/2 cucharadita de nuez moscada.
* 1/4 cucharadita de sal.
* Pan para torrijas.
* 4 cucharadas de mantequilla derretida.
* 1/4 taza de azúcar morena.


  Preparación:

- En un bol mezclamos los huevos, la leche, la nata, el jugo de naranja, la nuez moscada y la sal, hasta que nos queden todos los ingredientes bien integrados.

- Colocamos todas las rebanadas de pan en una bandeja y sobre ellas vertemos la mezcla de leche y huevo, asegurándonos de que todas las piezas queden bien cubiertas.

- Cubrimos con film transparente y dejamos refrigerar toda la noche, sin olvidar darle una vuelta a las rebanadas, podemos hacerlo una hora antes de hornearlas.

- Precalentamos el horno a 180ºC.

- En un bol pequeño mezclamos la mantequilla derretida y el azúcar moreno.

- Preparamos una bandeja de horno cubriéndola con papel encerado y extendemos la mezcla de mantequilla y azúcar de manera uniforme.

- Colocamos las piezas de pan sobre esta mezcla.

- Horneamos durante 20 minutos, le damos la vuelta a las rebanadas de pan y horneamos durante otros 5 minutos o hasta que veamos que el azúcar burbujea.

- Servimos con azúcar glas.


  Aún nos quedan algunos días para disfrutar de estas delicias y todavía me queda por enseñaros otra receta que para mi gusto ha sido la mejor de todas. Así que atentas que en nada estoy por aquí otra vez. Besotes.

sábado, 8 de abril de 2017

Torrijas de leche de coco y Cointreau.

  Pues es que ya estamos de vacaciones de Semana Santa, bueno , los que lo están en nuestro caso son los peques, pero bueno, también nosotros cogeremos unos días al final de la semana.  El caso es que estos días no pueden faltar unas torrijas, yo las preparo últimamente cada año aunque no siempre las publique.


  Pero este año han quedado tan ricas que tenía que enseñároslas, nos es que sean especialmente originales porque hay más por la red, pero no quería privarme de mostraros lo bien que han quedado.


  Hubo para todos, yo me llevé unas poquitas al trabajo y Paco otras poquitas al suyo, más algunas que se comieron en casa, así que como os digo, han sido muy disfrutadas porque a todo el mundo les han gustado mucho con ese toque diferente, ese regustillo que se queda al final del coco.


  Y con todo y con eso nos hemos quedado con ganas de más, así que a ver si saco tiempo para preparar otra tanda de torrijas, que mira que nos gustan. A mí es que con las torrijas me pasa un poco como con los platos del día a día, que las hago un poco a ojo, ya sabéis, un poquito de esto, otra mijita de aquello y una pizca de lo de más allá, pero creo que no tendréis problema con la receta.


  Ingredientes:

* Pan para torrijas.
* Una lata de leche de coco.
* Un buen chorrito de Cointreau.
* Una cucharadita de pasta de vainilla.
* 2 huevos.
* Aceite vegetal para freír.
* Azúcar y canela para rebozar.
* Coco rallado.


  Preparación:

- En un platito hondo (es lo que yo suelo usar) echamos la leche de coco, el Cointreau y la pasta de vainilla. Removemos un poco para que quede bien incorporado todo.

- En otro plato nuestros 2 huevos batidos.

- Preparamos otro plato más con azúcar y canela.

- Ponemos a calentar el aceite en la sartén.

- Vamos pasando las rebanadas de pan primero por la mezcla de leche de coco y después las mojamos en el huevo y cuando el aceite esté bien caliente las freímos a fuego medio-alto hasta que estén bien doraditas.

- Las pasamos a un plato con papel de cocina para que absorbe el exceso de aceite y aún calentitas las pasamos por el azúcar con canela.

- Rematamos con un poco de coco rallado por encima.

  Yo además le añadí unos chips de coco cubiertos de chocolate que había comprado en un super irlandés, pero es totalmente prescindible aunque le dan un toque crujiente estupendo.


  Pues como ya lo tenéis todo os dejo que tengo montones de cosas que hacer y encima me toca currar esta noche. Un besote enorme para todos y hasta la próxima receta.

sábado, 1 de abril de 2017

Maple & Chocolate Brownie

  Hoy os traigo otro brownie, que hacía tiempo que no hacía, pero esta vez el toque diferente se lo ha dado el sirope de arce. Sólo puedo deciros que queda riquísimo y esponjoso y que les ha gustado a todos, hasta a mi madre que no es muy de chocolate, ella es más clásica, así que para ella hice especialmente arroz con leche, aunque ya os digo, al final terminó también comiendo brownie y además, encantada.


  Me llevé unos pocos al trabajo y también gustaron mucho, pero no os pasa a vosotras que siempre hay quien hace un comentario capcioso??? Yo no sé, estoy harta de encontrarme gente así, si hasta en la clase de mi niño, que estamos hablando de críos de 11 y 12 años, nos encontramos con chicos con mucha envidia y todo hay que decirlo, con mucha mala leche, aunque esto no es nuevo, lleva pasando desde los comienzos, cuando sólo tenían 3 años, así que ahora andan peor, mucho más reconcentrada esa inquina.


  Aunque ya os digo que eso no viene sólo, lo tengo más que comprobado, viene de sus casas, de lo que aprenden de sus padres. Siempre comentarios hirientes con un tufillo a adulto que se huele de lejos, y cuantos más aires se den, más envidiosos son. Con lo feliz y contenta que se levanta una cuando tiene la conciencia tranquila y se dedica a hacer las cosas lo mejor que puede, sin más pretensiones, sólo por esa sensación de satisfacción personal. Eso es lo que intento transmitirles yo a mis hijos, algunos podrían intentarlo, de verdad que no es tan difícil.


  Ingredientes:

  Para el brownie:

* 250 ml. de sirope de arce.
* 250 ml. de agua.
* 120 gr. de chocolate, de la concentración que más os guste, yo lo escogí del 50%.
* 45 gr. de mantequilla sin sal.
* 375 gr. de harina.
* 1/2 cucharadita de levadura.
* 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
* 1/2 cucharadita de sal.

  Para la cobertura:

* 30 gr. de chocolate.
* 30 gr. de mantequilla sin sal.
* 30 ml. de nata.
* 250 gr. de azúcar glas.


  Preparación:

  Del brownie:

- Precalentamos el horno a 160ºC.

- En una cacerola mezclamos el sirope, el agua, el chocolate y la mantequilla. Ponemos a hervir y removemos ocasionalmente. Cuando hierva bajamos el fuego y cocinamos durante 5 minutos. Una vez pasado este tiempo, dejamos enfriar.

- En un bol tamizamos juntos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal.

- Incorporamos los ingredientes secos a los húmedos y mezclamos bien, que quede tod bien integrado.

- Vertemos la mezcla en un molde engrasado y cubierto con papel encerado y horneamos durante 20 minutos.

  Del glaseado:

- En un cazo mezclamos el chocolate, la mantequilla y la nata. Lo cocinamos a fuego lento durante 5 minutos removiéndolo.

- Cuando la mezcla sea homogénea añadir el azúcar glas y mezclar bien.

- Rociar sobre el brownie.


  Hala, pues ya he desfogado con mis divagaciones de sábado por la mañana y os he dejado una receta estupenda que espero que preparéis en alguna ocasión. Muchos besotes y hasta la próxima entrada.

sábado, 25 de marzo de 2017

Lemon Honey Bundt Cake

  Hoy vengo con una receta muy rica, pero ojo, el bizcocho queda muy muy denso. Así que a la hora de repartir porciones os recomiendo que sean pequeñitas porque sacia muchísimo, mejor quedarse con ganas de repetir a que nos sobre en el plato. Que habrá alguno que repita porque está muy rico, pero para los que no sean muy dulceros quiero avisaros de que llena mucho.


  La verdad es que últimamente estoy probando muchas recetas, tantas que no doy abasto a ponerlas en el blog. Aunque eso no preocupa demasiado, siempre hay épocas en que está una de sequía por las circunstancias, así que ahí tengo alguna que otra receta en la recámara para enseñaros en esas épocas.


  Cómo me gustan estas rachas en las que consigo sacar tiempo para hacer pasteles. Que cocinar por obligación lo hace una a diario con más o menos ganas, pero a diario. Pero lo de preparar estas cositas dulces para el postre o para la merienda son lo que más disfruto, no lo puedo remediar.


  Ingredientes:

  Para el bizcocho:

* 3+1/2 tazas de harina.
* 2 cucharaditas de levadura.
* 2 cucharaditas de sal.
* 1 taza de miel.
* 200 gr. de mantequilla derretida.
* 2 tazas de leche.
* 6 cucharadas de zumo de limón.
* La ralladura de dos limones.
* 1+1/2 taza de azúcar.
* 4 huevos.

  Para el glaseado:

* 2 cucharadas de zumo de limón.
* 1 cucharada de leche.
* 200 gr. de azúcar glas tamizada.


  Preparación:

  Del bizcocho:

- Pre-calentamos el horno a 170ºC y engrasamos el molde.

- En el vaso de la batidora mezclamos los huevos junto al azúcar a velocidad alta durante aproximadamente 2 minutos. Que la mezcla quede suave, pálida y esponjosa.

-  Añadimos la miel, la leche, la mantequilla, el zumo de limón y la ralladura. Batir bien, que quede todo bien integrado.

- En un bol tamizamos juntas la harina, la levadura y la sal. Agregar a la mezcla anterior, batiendo para que nos quede una masa homogénea.

- Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante unos 60 minutos o hasta que al pinchar un palillo, éste salga limpio.

- Una vez horneado dejamos reposar unos 10 minutos en el molde.

- Desmoldamos dejando que se enfríe sobre una rejilla.

  Del glaseado:

- En un bol vertemos el zumo de limón y la leche.

- Agregamos poco a poco el azúcar glas batiendo con unas varillas hasta que quede bien disuelta el azúcar.

- Si nos queda demasiado espesa basta con que añadamos algo de leche, si por el contrario queda muy diluida vamos agregando azúcar glas, hasta que demos con la consistencia deseada en ambos casos.


  Pues ahí lo tenéis, en las fotos podéis apreciar lo que os digo, lo denso que es, aunque es muy húmedo y de sabor está muy muy rico. Os dejo que acabo de salir de trabajar y aún me queda alguna cosilla que hacer antes de echarme un ratillo para descansar después de la larga noche. Muchos besotes.

domingo, 19 de marzo de 2017

Chocolate Almond Cake

  Aquí estamos, celebrando el día de los Pepes, las Pepas y los papás, y no quería dejar de pasarme por aquí para enseñaros esta pedazo de receta. Es un bizcocho super-esponjoso con sabor a chocolate que al final te deja ese regustillo a almendras...ummmmm...delicioso.


  Para nosotros además de por ser el Día del Padre estas fechas tienen un significado especial, y es que además ayer fue nuestro aniversario y si encima toca en fin de semana como este año, pues es un finde de celebración al cuadrado.


  Yo siempre suelo dejar el regalo bueno para mi marido para hoy, para que se lo den los chicos. Lo disfruto más así que dándoselo yo misma, y es para ver las caritas de los chicos entre ilusionados y nerviosos por ver si le gustará a papá.


  En fin, que aquí os dejo la receta, que si no la podéis preparar hoy pues para otro día, que siempre es un buen momento para hacer este pastel tan rico.

  Ingredientes:

  Para el bizcocho:

* 3/4 taza de mantequilla ablandada.
* 1+2/3 tazas de azúcar.
* 2 huevos.
* 3/4 taza de crema agria (o sour cream).
* 1 cucharadita de extracto de vainilla.
* 1 cucharadita de extracto de almendra.
* 2 tazas de harina para todo uso.
* 2/3 taza de cacao en polvo.
* 2 cucharaditas de bicarbonato sódico.
* 1/2 cucharadita de sal.
* 1 taza de suero de leche (o buttermilk).

  Para el frosting:

* 5 cucharadas de mantequilla ablandada.
* 2+1/2 tazas de azúcar glas (tamizada).
* 1 cucharadita de extracto de vainilla.
* 1/2 cucharadita de extracto de almendras.
* 3-4 cucharadas de leche.
* Almendras crocanti.


  Preparación:

  Del bizcocho:

- Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos nuestro molde.

- En el bol de la batidora batir la mantequilla y el azúcar, hasta que adquiera un tono pálido y tenga una textura esponjosa.

- Agregar los huevos uno a uno, batiendo bien entre adiciones.

- Añadir la crema agria y los extractos y batir bien de nuevo.

- En un bol mezclar la harina, el cacao, el bicarbonato y la sal (todos tamizados).

- Añadir a la mezcla anterior la de harina alternando con el suero de leche. Batir hasta que quede todo bien integrad.

- Verter la masa en el molde y hornear durante unos 50-60 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio.

- Enfriar 10 minutos en el molde antes de desmoldar sobre una rejilla donde dejaremos que termine de enfriar.

  Del frosting:

- Ponemos la mantequilla, el azúcar y los extractos en el vaso de la batidora y batir a velocidad media alta.

- Agregar la leche que necesitemos para obtener la textura y consistencia que deseemos.

- Untar sobre el pastel y decorar con la almendra crocanti.


  Hala, ya tenéis la receta. Hoy también es el santo de la abuela, así que os dejo que comemos todos juntos en casa y queda mucho que preparar. Muchos besotes para todos y hasta la próxima entrada.

sábado, 11 de marzo de 2017

Bolo Baeta

  Pues hoy os traigo un pastel de leche de origen brasileño, con una textura muy diferente a la que estamos acostumbrados, para haceros una idea la textura viene a ser como la de la leche frita, pero claro sin freír y todo hay que decirlo, muy muy rico.


  Últimamente le doy muchas vueltas al coco sobre lo fácilmente que se juzga a los demás (me incluyo yo misma), lo suelta que a veces tenemos la lengua para hacer daño a los demás y lo sencillo que resulta a través de las redes. Veo ataques sin sentido a Samantha Villar y a Soraya Arnelas, sólo por mostrar lo que piensan o lo que hacen y apuntan a lo que más duele, a poner en duda lo buenas madres que son.

  Una pena que viviendo en estos tiempos no pueda una decir o hacer lo que crea más oportuno sin ser juzgado por los demás de una manera tan dura, cuando además no hacen daño a terceros, porque uno puede estar más o menos de acuerdo pero no nos da permiso para decirles la primera barbaridad que se nos pase por la cabeza.


  Incluso yo me he sentido así hace unos días ante la intolerancia de alguna por no estar de acuerdo con ella por Facebook a causa del dichoso autobús (que a mí me parece una barbaridad, todo sea dicho). Por contestarle que más valía que los de su secta (porque es lo que me parece, aunque fui suficientemente respetuosa como para no llamarla así en su momento, ahora ya me da igual) deberían preocuparse más por no consentir bullying en sus centros pues respondió con un golpe muy bajo sin ni siquiera tener el valor de poner mi nombre para que no me diera por aludida de manera abierta insinuando que yo la había utilizado para poder soltar algo que me picaba...¿Cómo se puede ser tan mala?. En fin, que mejor así, que ya sé de qué tipo de persona se trata y cuanto más lejos mejor, no quiero gente tan tóxica en mi vida, de veras.


  Ingredientes:

* 1 l. de leche.
* 30 gr. de mantequilla sin sal derretida.
* 3 huevos.
* 500 gr. de harina de trigo (tamizada).
* 500 gr. de azúcar glas (tamizada).
* La ralladura d eun limón.
* Una pizca de sal.


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 220ºC y engrasamos el molde.

- Ponemos todos los ingredientes en el procesador de alimentos (tipo Thermomix).

- Vertemos en el molde.

- Horneamos durante unos 50 minutos, o cuando estando ya dorado por arriba al insertar un palillo, éste salga limpio.

- Dejar reposar unos 5 minutos antes de desmoldar.

  Yo rematé con un poco de coco rallado que le iba de maravilla al sabor del pastel.


  Bueno, pues después de desahogarme un poco os dejo con la receta de este pastel que como veis no puede ser más facilita. Venga, animaros para el postrecito de mañana. Muchos besotes.

sábado, 4 de marzo de 2017

Ricotta cheesecake

  Qué ganas tenía de probar este tipo de queso en una tarta. Me han comentado que se puede encontrar con facilidad en algunas charcuterías, pero el caso es que yo no lo había encontrado, así que cuando la semana pasada una línea de supermercados lo tenía a raíz de una promoción de productos italianos me lo traje la mar de decidida y aquí podéis ver el resultado.


  Queda tan rica y tan bonita que hasta alguna compi pensó que era comprada, a lo que otra contestó: "Pero tú no conoces ya a la Yoli???". Jajaja..., cualquier día voy a llevar algo comprado y van a pensar que lo he hecho yo con mis manitas.


  A mí estas situaciones, a pesar de no ser nuevas no dejan de hacerme gracia. O cuando me dicen que me encanta meterme en un "embolao", y es verdad, si puedo colaborar en lo que sea allí que me meto, da igual que sea haciendo una tarta, organizando una entrega de premios en un almuerzo o haciendo un montaje de vídeo o fotografía, da igual, el caso es que si ayuda a que todos lo pasemos bien pues voy de cabeza.


  No os podéis hacer a la idea de lo que bien que me lo paso yo con esas cosas, aunque lo sufra también porque me gusta que todo quede muy bien. Y es que cuando veo el resultado final y cómo lo han disfrutado todos es el mejor momento, como en el caso de esta tartita, así que ahí va la receta.

  Ingredientes:

* 3 huevos (separadas las yemas y las claras).
* 340 gr. de queso Ricotta.
* 40 ml. de miel.
* 25 gr. de harina.
* 1 cucharadita de vainilla en pasta.
* 1/4 cucharadita de sal.
* 32 gr. de azúcar.
* Fresas para servir.
* Sirope de fresa, hojas de menta y azúcar glas también para servir.


  Preparación:

- Pre-calentamos el  horno a 190ºC y engrasamos nuestros molde, yo lo he hecho con spray desmoldante y el molde que he usado es de 18 cm. para que os hagáis a una idea.

- En el vaso de la batidora mezclamos las yemas, el queso Ricotta, la miel, la harina (tamizada) y la pasta de vainilla. Batiremos a velocidad media-alta hasta que nos quede todo bien integrado, yo no lo he necesitado, pero si el queso Ricotta es muy firme es posible que necesitéis añadir 1 o 2 cucharadas de leche para falicitar su mezcla. Reservamos.

- Ahora batimos las claras de huevo y la sal a velocidad alta,  hasta que se formen picos suaves.

- Añadimos poco a poco el azúcar y continuamos batiendo hasta que se formen picos duros y consistentes y se vuelva brillante. esto requerirá de unos 3-4 minutos.

- Vertemos 1/3 del merengue sobre la mezcla anterior y vamos integrando con movimientos envolventes con nuestra espátula.

- Continuamos con el resto de las claras en dos tandas, hasta que quede todo bien integrado, sin excedernos en la mezcla.

- Echamos la mezcla en nuestro molde engrasado y horneamos durante unos 50 minutos, hasta que se infle y adquiera un tono dorado. Si encontráis una grieta en la superficie tranquilos, todo va bien.

- Sacamos el pastel del horno y veréis como se nos desinfla contrayéndose, continuad manteniendo la calma, es lo que tiene que pasar.

- Dejamos enfriar por completo antes de desmoldar.

- Ya sólo nos queda cubrir con las fresas, el sirope, el azúcar glas y las hojas de menta.


  Siempre habrá alguien que pueda querer amargaros vuestros mejores momentos por ser vosotros mismos, por ser diferentes, pero no lo consintáis, que no se borre nunca la sonrisa de vuestras caras. Venga, muchos besotes y hasta la próxima entrada.

sábado, 25 de febrero de 2017

Chiffon Green Tea Matcha

  Este finde me acerco por aquí para dejaros una receta con té Matcha, un bizcocho con un sabor muy suave y con una masa tierna y esponjosísima. Me llevé la mitad la otra mañana al trabajo y a pesar de ni siquiera tomar el café de primera hora porque empezamos de cabeza con mucho curro y con enfermos muy malitos, sobre las once no quedaba ni miguita.


  Últimamente andamos cargadísimos  de trabajo y el despacho no está muy por la labor de cubrir los huecos, así que ahí vamos como podemos. Es difícil comprender cómo pretenden que alcancemos las cotas de excelencia en el cuidado de nuestros enfermos que nos piden cuando a veces apenas llegamos a lo básico y con la lengua fuera, porque todos intentamos hacerlo lo mejor que podemos para conseguir llegar a todo.


  Las enfermeras somos siempre quienes damos la cara por todo y somos el comodín a quien todo el mundo pregunta, da igual si se trata de cómo funciona la tele, si falta papel en el baño o qué médico y cuándo va a ver a su familiar. No importa si nos ven corriendo por el pasillo con las manos llenas para entrar en una habitación, siempre encontraremos al pobre abuelillo despistado que nos pregunta dónde está encamado su vecino del pueblo. Nos piden que lo registremos todo para que conste todo el trabajo que hacemos, pero dónde apuntas ese tipo de cosas aunque formen parte de nuestro día a día.


  Ingredientes:

* 6 yemas de huevo.
* 70 gr. de aceite vegetal.
* 100 gr. de leche.
* 120 gr. de harina.
* 1/2 cucharadita de sal.
* 1 cucharadita de levadura.
* 1+1/2 cucharaditas de té verde en polvo Matcha.
* 1 cucharadita de extracto de vainilla.
* 6 claras de huevo.
* 1/2 cucharadita de cremor tártaro.
* 100 gr. de azúcar.
* 1 taza de uvas pasas sin semillas.


  Preparación:

- Pre-calentamos el horno a 160ºC.

- En un bol mezclamos juntos la harina, la levadura, el té y la sal. Todo tamizado. Reservamos.

- En el bol de la batidora batimos las yemas a velocidad media-alta hasta que adquieran un color pálido y estén suaves.

- Añadimos el aceite y continuamos batiendo hasta que esté todo bien integrado.

- Agregamos la leche y el extracto de vainilla sin dejar de batir.

- Es el momento de verter los ingredientes secos, la mezcla de harina y continuamos batiendo. Una vez obtengamos una mezcla homogénea reservamos.

- Batimos las claras a velocidad alta hasta que se pongan espumosas.

- Añadimos el cremor tártaro y continuamos batiendo hasta alcanzar picos suaves.

- Vamos agregando el azúcar poco a poco y seguimos batiendo hasta alcanzar picos firmes y que las claras adquieran un tono brillante.

- Vertemos 1/3 de las claras sobre la mezcla anterior y la integramos con la espátula con movimientos suaves y envolventes.

- Repetimos la operación en dos ocasiones más con los dos tercios restantes de merengue agregando las pasas en la última tanda, sin mezclar en exceso, sólo lo justo para que quede todo bien integrado.

- Volcamos la masa en el molde sin engrasar y horneamos durante unos 5o minutos o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.

  Yo lo he rematado con un glaseado de chocolate, unos pistachos picados y frambuesas secas.


  Pues ahí tenéis la receta. Menos mal que aunque el día resulte de lo más estresante siempre me queda la opción cuando llego a casa de concentrar mis energías en buscar una receta y prepararla con tranquilidad y esmero, en esos momentos lo dejo todo a un lado y me dedico en cuerpo y alma a hacer estas cositas que os enseño. Venga, muchos besotes y hasta la próxima entrada.

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